martes, 27 de octubre de 2015

Por caminos insospechados: Fez








Llueve. Se pelean las gotas por llegar al tejado rojo de mi habitación. Se amontonan juntas formando un pequeño e insignificante riachuelo que va a dar a la terraza azul. Aquí en Chaouen el azul es un soplo visual de esperanza, un encaje de colores blancos y tenues, difusos algunos, que siempre acaban tornándose azules.

Pero llueve y va a ser difícil que consiga caminar por la medina, disparar la cámara a la multitud de estampas que se fijan ante mi. Necesito un plan B. Necesito, y no entiendo porque, salir de aquí.

La previsión del tiempo da lluvias todo el dia. He leído “ intermitentes” pero no ha dejado de llover y son las 10 y media de la mañana.

Pero hay un plan B.

Y ese magnífico plan se llama: Fez.

Las carreteras no son buenas y 200Km se van a convertir en cuatro horas de tormento, pero creo que huir de la lluvia va a tener su justo premio.

El paisaje es anárquico al inicio. Se parece a las sierras andaluzas, a Cazorla, con sus  alcornoques y variedad desordenada de bosque bajo y arboles medianos. El verde todavía es algo intenso, lleva lloviendo algún tiempo y eso siempre acompaña. El Rif es una cadena montañosa, caliza con bosques de encinas y cedros que confieren un bonito y abrupto paisaje.


Las siguientes horas  pasan entre desangelados parajes de ganado desperdigado y pensamiento encontrados entre un sinfín de preguntas. La locura de los conductores marroquíes va mucho mas alá de lo imaginable. Esto ayuda a abandonar las preguntas y concentrarse únicamente en las respuestas: ¡¡¡¡están locos!!!!  Ya no me acordaba de que se puede adelantar en raya continua y cualquiera puede invadir el carril contrario sin que los coches que vienen de frente se moleste por ello. Vamos esquivando golpes…perdón esquivamos coches. Mientras,  con la mente distraída en una sencilla supervivencia, regateo los mensajes y los aplazo para momentos de te verde y vistas al paraíso, ese que se asoma por cualquier calle al doblar cualquier esquina.

Después de tres horas y media largas…

A lo lejos se dibuja una gran ciudad. La verdad es que los primeros edificios ya se presentan como símbolos de una modernidad que mis recuerdos ocultaban o simplemente no existían en ellos. Aunque los contrastes eran visibles tenía la sensación de que la ciudad había cambiado para seguir igual. El tiempo no se había detenido pero avanzaba muy lentamente.


En el primer semáforo de entrada al centro de la ciudad alguien con casco y gafas de sol se asoma por la ventanilla ( no le cabe la cabeza pero la empuja…):

-        Españoles? Si señor.

-        Ah que bueno! España.  Se pone verde, arrancamos.


En el siguiente semáforo a menos de quinientos metros:

-        Andalúcia? . No señor. Madrid.

-        Oh Madrid.. que bueno Madrid. Un bonita lugar Madrid. -Lo conoces? Le pregunto antes de arrancar en el semáforo verde.


-        – No.

Buscamos el cartel de centro ciudad y en una rotonda se asoma de nuevo

-        Tu quieres ir Medina nueva o vieja? . Queremos ir a la antigua. Vengo conmigo . Yo llevo puerta principal. Mi hermano guía estupendo. Ya! … sabía yo que…. . Bueno y cuánto.

-        Muy barato amigo, pero mi hermano habla. Yo dejo con mi hermano y tu habla.

-         
A fin de cuentas nos va a dejar en la puerta principal de la medina así que vamos a ver que pasa.

Abdul que asi se llamaba su hermano era un señor de mediana edad. Vestía un chándal gris de Adidas Marruecos. Se acerca a la ventanilla. Un señor educado y directo:

- Buenos días. Madrid? S… sin poder terminar.

- Son doscientos dhirhantres horas paseo por Medina. Yo llevo a las principales lugares. Sois fotógrafos?. A mi me da igual yo llevo sitios y vosotros hacer fotos o no. ¿Vamos?
¡Vamos!


La Madina de Fez se empezó a construir en el año 800. Diversas ampliaciones datan del año 1.000dc y 1.200 según palabras de Abdul. Sus pasajes estrechos, llenos de tiendas diminutas a ambos lados. Sus techos por donde la luz se filtra sin que dañe la estampa lúgubre del lugar. Los burros acarreando mercancía de un lado a otro. Calles que se entremezclan y sonidos que dibujan el lugar como uno de los sitios mas mágicos que conozco. Sería capaz de cerrar los ojos y convertir en leyendas cada una de sus calles en páginas escritas a golpe de emociones y recorrer los escondrijos secretos de esta Kasbha en sentimientos llenos de colores, olores y texturas que sobrecogerían a las paginas mas frías del libro de mi vida … . 

Medina de Fez


Las calles reinventan esta vida. Sus espacios muertos entienden de un tiempo sin prisas, de una estancia donde la existencia se reconvierte en frases leídas, en nombres escritos al azar sin un sentido aparente pero con un delicado y exquisito control por lo que se quiere trasmitir.

Personajes de una película con rodaje en este lado de la historia se convierten en protagonistas de cada escena sin pretenderlo. Cada cara es una fotografía. Cada pisada es un perfil con el que dibujar un cuadro en el que no sobra nada. Cada color se combina con la forma y el fondo de los sentimientos que se agolpan a las puertas de una mezquita pura y limpia como símbolo de paz y confusión. No sabemos procesar tanto sentimiento ni entender el porque de tanta emoción. Yo me quedo con que hay mucho de nosotros en cada cara, en cada recorrido que sin intención
aparente es marcado una y otra vez por la fuerza de las sensaciones. Porque nuestros antepasados descansan en esos rostros cautivos, en un ayer que aún sin ser recordado si es evocado  en lo mas profundo de nuestro ser cuando se ve reflejado sin saberlo,  en las manos, las miradas y las emociones de esas caras que en silencio nos hablan.
Pidiendo ayuda al mas allá.


Fez consiguió que dejara de llover pero volvemos empapados de estampas que no nos podemos arrancar de la mente. Inusuales recuerdos que descansan para siempre en esa tarjeta de muchos gigas que guardamos en el corazón. Y de ahí, nada se borra hasta que un dia nos reseteen la vida. Es hora de soñar. La mil y muchas noches nos esperan en el haz de luz que sugiere la próxima cara, el próximo destello, la próxima entrada.


Buenas noches Londres.

Buenas noches Madrid

Buenas noches Fez.

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