domingo, 21 de octubre de 2012

Udaipur

Udaipur, la ciudad de los lagos,del romanticismo, la ciudad de los bazares y las compras.... Son las 7 de la tarde y con las ultimas luces del dia he recorrido las estrechas y encaladas calles de esta bonita ciudad. Los pitidos son constantes y los rickshaw inundan cada rincón.

Estoy cansado, se nota en el estado de ánimo, todo me parece bien pero hoy nada me entusiasma. Mi enano cumple años, su voz, sus palabras.... . Voy camino del hotel, calles que serpentean, voces que llaman a la oración, plazas pequeñas donde gente descalza alzas sus manos invitándome a pasar a su tienda, pero yo solo quiero llegar a mi destino.

El hotel esta en un callejón donde mueren varias calles, lleno de arcos de medio punto de colores blancos y ocres oscuros. Según avanzo, tengo la impresión de que ese lugar es el final del camino. Los recodos, las esquinas sin salida, las paredes acabadas en zócalos de piedra, las escaleras a ninguna parte, las luces opacas de colores, Y es que efectivamente este es el final del camino, al pasar tres arcos de penumbra dividos por las sombras, justo al borde del lago Pichola se alumbra a ver una puerta tallada en madera artesanal que reza con el nombre de Jagat Niwas Palace.

En nuestra tierra solo por la llegada esto viene a ser un lugar con encanto. Patios que dividen las zonas de habitaciones por pisos ( no mas de tres) terrazas con vistas a los monumentos de la ciudad, escaleras desordenadas por todas partes que suben y bajan a los más recónditos lugares, un lago que roza toda la fachada y un cielo lleno de estrellas que se reflejan en los cristales de las habitaciones.

Udaipur también es esto: romanticismo, relax, turismo como en las fotos, compras y esas cosas que también, en su justa medida, nos hacen felices.

Udaipur es la capital histórica del reino de Mewar. Fue fundada en 1559 por Maraha Udai Singh II, cuenta la leyenda que el maraha se encontró con un ermitaño mientras cazaba en las estribaciones de la colina Aravalli . El ermitaño bendijo al rey y le pidió que construyera un palacio en ese lugar, asegurándole que estaría bien protegido. Udai Singh II, en consecuencia, establecido una residencia en el sitio indicado. En 1568, el mogol emperador Akbar capturó la fortaleza de Chittorgarh , y Udai Singh tuvo que huir trasladando la capital a la ciudad de Udaipur. Al ser una región muy montañosa los mongoles no pudieron atacarla ya que su principal arma de guerra era su caballería y aquí su acceso se antojaba mas que imposible, por lo que la ciudad se mantuvo a salvo de la influencia de los mogoles a pesar de su insistencia.

Yo era un completo ignorante en cuanto a esta ciudad pero me fui a turistear y en una tienda donde la había echado el ojo a unas telas alucinantes que jamás podré comprar, el comerciante que hablaba un poquito español me la contó, más o menos así.

Salí más que enfadado de la tienda, con una bonita historia que me habían regalado pero en fin...sin las telas. . En la puerta de al lado había una tienda de belleza que tenía un cartel con productos para la piel: papaya, pistacho, melón, pepino.... ¡¡¡Que hambre!! Si no picara me comía un bote pero seguro que pica, que ya me conozco - "el percal "- . La tienda era mas bien fea y vieja, con poca higiene para vender productos de belleza y los dependientes tambien eran mas bien feos. ¿ no se los aplicaban ellos mismos ?

Me senté en una silla medio rota y el dependiente de más de 80 años, me daba a oler los productos uno tras otro. Tenía un inglés nativo, nativo hindú.

La verdad es que todos olían muy bien. También me dijo que daban masajes relajantes , pero no me atreví, le dije que era español y que no entendía muy bienios precios, así como para salir del paso. Al instante una carta de masajes en español con sus precios y todo: joder ni que fuera ¡¡¡Cristiano Ronaldo!!! Que importantes somos los que compramos.... Y que buen vendedor el que te hace sentir así. Cuando me quise dar cuenta estaba en una de esas hamacas de lona que se llevaban a la playa antiguamente, y un tipo con aspecto de Bruce Lee que se disponía a darme ese masaje relajante. No puedo describir lo que entienden por relajante, lo que sí se es que la tensión se acumulaba por minutos. Empezó por la cara, y en algún momento pensé que me arrancaba la nariz. Me decía que relax, relax , pero yo no me relajaba.... Luego los brazos- joder que me los arranca- y así por todo el cuerpo... Hora y media después salí a la calle con doce euros menos, con una sensación extraña, pero con el cuerpo no se, como si me hubieran dado una paliza. Y lo más probable es que me la hubieran dado por un precio casi casi regalado.

Comerciantes como el de la foto, hacen las delicias de este lugar. Aquí se lleva el regateo, la palabra dada, el amaño por la espalda... Aquí vale todo con tal de vender... . ¿A qué me suena a mi esto?

Madrid queda lejos ahora, quizás mucho más de lo que esta, pero es que cuando el cansancio te ataca no hay nada ni nadie que pueda hacerte recuperar la confianza. Me tumbare en la cama de Maharajá que tengo en mi habitación y tirare la casa por la ventana con un pollo masala y una cervecita de 600 ml que es lo que se estila aquí.

 

Mañana, de madrugada, a Delhi, a cruzar las calles corriendo cierto peligro, a los personajes de película que no lo es tanto, a las miradas pérdidas, a las prohibidas, a las extraviadas en algún lugar de este mundo. La gran ciudad, la gran urbe, el gran sueño o quizás, el gran fracaso.

 

Buenas noches Udaipur.

Buenas tardes Madrid.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario